lunes, 24 de septiembre de 2012

Mañana de pensamientos aleatorios y actividades semi estructuradas


I

Suena en las bocinas de mi compañera de trabajo, diseñadora gráfica, una cancioncita que antes había escuchado con Vicentico, el de los Fabulosos Cadilacs. Canta una mujer de voz ligeramente rasposa "y aunque pueda parecerte un desatino/no quisiera yo morirme sin tener/algo contigo". En mi escritorio un separardor con la fotografía de un insecto, creo que es un saltamontes, no sé mucho de insectos. Es para promocionar una exposición fotográfica. Me gusta el tono verde del animal y el contraste que hace con los colores de la flor sobre la que está parado. Parece que volteó intencionalmente a la cámara que capturó la imagen. Podría decir que se encontraba fascinado. Pero no sé mucho de insectos, ni de flores, ni de seres vivos en general. Yo era super matada en la clase de biología de la prepa. Era muy difícil, bueno, más bien, no me interesaba demasiado, aunque me han quedado algunos conocimientos. Quizá pudiera ayudarle a algún bachiller a estudiar para su examen de biología.
¿Cómo es que los poetas aprenden tanto de botánica? La otra vez me leí una antología gordísima de la poesía de Ramón Xirau y tuve que recurrir varias veces a wikipedia para darme una idea de todas las flores y árboles que mencionaba. Los agnocastos me quedaron más grabados en la memoria porque los menciona bastante. Una vez escribí un poema horrible con esa y otras palabras de 10 dólares, como dicen. Borges tenía razón, entre más cercano estemos al lenguaje común, mejor para el texto. Es más honesto.

II

Nota de vanidad.
Me teñí el cabello rojo. Me han dicho tantas veces lo bien que luzco que ya me lo estoy empezando a creer. Francisco no dejaba de ver mi cabello el sábado. Me gusta que él me vea, los demás me sacan de onda, pero está bien creo. Mi amigo Alejandro me llamó "Miss Mexicali", esa ha sido la frase del día hasta ahora.


III

Ya se amontonaron las notas periodísticas sobre la universidad en la caja después de subirlas al sistema. Mmm faltan veinticuatro minutos para salir. Seguiré buscando notas. A veces la vida en la oficina se vuelve aburrida. La asistente (quien tiene mayor rango que yo) va a Contabilidad y me deja el teléfono. Cuando suena pretendo que me gusta sobremanera el contacto humano en lo social. No me molesta, aunque no me gusta todo el contacto humano en ese aspecto. Supongo que a la asistente le pasa lo mismo. Alguna vez se ha de aburrir de las preguntas tontas de los clientes y los proveedores. La he escuchado reírse con ellos ¿será que alguna vez no se quería reír? Es posible que alguna vez no quisiera ni maquillarse, ni ponerse tacones. Alguna vez no hubiera querido recibir lonas publicitarias, ni hacer el café, ni sonreirle a su jefa.
Acaba de llamar el director regional del área a nivel sistema. Me pregunta que si qué estoy leyendo.
-"Virgilio", contesto, el poeta romano.
-"¿Te gusta la poesía?"
-"Mucho"
-"Ay, a mi me aburre mucho la poesía. Ya me perdiste". Ríe.
Él ya me perdió. Nah, no es cierto. Está bien. Muchas veces no es que a la gente no le guste la poesía, más bien no la entiende. Generalmente no es su culpa, es que les quisieron "meter con sangre" los textos canónicos sin ver mucho por lo difícil de entender que puede ser para los neófitos. A mi me ha pasado, pero afortunadamente me topé con Sabines y Martí en la secundaria... y también con Paz, con su "Piedra de sol" ¿crees que le entendí? ¡Ni madres! y vaya que es un texto hermoso, pero la poesía exige cierta práctica en la soltura del intelecto.


IV

La asistente contesta el teléfono y ríe con alguien. Cuelga, Se hace silencio. Ocho minutos para salir. Buscaré las últimas notas del día en los canales de noticias locales.



 Agnocastos como los de Xirau siendo devorados por otro ser vivo.



"Solo Virgilio siendo impresionante"
("Just Virgil being awesome")

2 comentarios:

Necesitas un amigo

Este cuento apareció el 3 de diciembre de 2019 en  https://circuloliterariodemujeres.wordpress.com/2019/12/03/necesitas-un-amigo/ la felicid...